Otro clasicorro, esta vez de Ernst Lubitsch. El tímido y larguirucho Alfred Kralik, el jefe comercial de una pequeña tienda de Budapest (pomposamente llamada Matuschek y Compañía, en honor a su propietario, el orondo Hugo Matuschek) lleva un tiempo recibiendo malas contestaciones y reprimendas absurdas del señor Matuschek, por razones que no acierta a entender pues siempre disfrutó de su aprecio y confianza.

La incorporación de la nueva dependienta Klara Novak, en contra de la opinión de Kralik, no hace sino añadir más tensión a un ambiente enrarecido.

Nada es lo que parece en unas navidades llenas de sorpresas en Matuschek y Compañía.

Cuando veáis la película, aunque represente un comercio de hace más de 70 años, a lo mejor pensáis que los equipos comerciales no han cambiado mucho y sus actitudes, valores y modos de pensar son  poco innovadores y bastante parecidos, por desgracia, a los del  siglo en curso.

Aunque, como casi siempre, el amor lo salpica todo. Arreglando algunas cosicas y estropeando otras. Pero con balance positivo, claro. Que para eso es el amor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s